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miércoles, 24 de abril de 2013

Jovenes 2013 =D


Jovenes 2013 =D

A JESÚS SE LE CONOCE MEJOR CONTEMPLANDO SU ROSTRO DE “PASTOR”.




« Yo les aseguro que el que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino que salta por otro lado, es un ladrón, un bandido; pero el que entra por la puerta, ése es el pastor de las ovejas. A ése le abre el que cuida la puerta, y las ovejas reconocen su voz; él llama a cada una por su nombre y las conduce afuera. Y cuando ha sacado a todas sus ovejas, camina delante de ellas, y ellas lo siguen, porque conocen su voz» (Jn 10,1-10).

             Jesús ¿qué nos quieres decir cuando hablas del “Buen Pastor”?

La imagen de pastor habla de la calidad de las relaciones y del contenido de ellas; habla del qué, del por qué y del para qué de una relación; habla de todo lo que alguien puede y debe hacer por otro para ofrecerle bienestar y calidad de vida.  Por eso la imagen es perfecta para hablar de la relación entre Jesús y nosotros.  Quien quiera saber en definitiva quién es Él, cuál es su realidad más profunda, debe contemplar sus actitudes y acciones de Pastor.

Estamos invitados a interrogar a Jesús: ¿Quién eres tú para mí? ¿Qué haces por mí? ¿Cuáles son los signos de que tú eres mi “Pastor”? ¿Caminas junto a mí?  Para comprender su respuesta debemos, ante todo, dejarlo hablar y escuchar atentamente su enseñanza. En su respuesta nos muestra quién es verdaderamente Él, cómo está presente en nuestra vida y qué podemos esperar de Él con seguridad.

Pues conocer su voz, supone escucharla, buscarla. Queremos garantía de escucharle y que no somos nosotros mismos los que nos decimos las cosas, pero es muy sencillo, nos dice la Iglesia: “A Dios escuchamos cuando leemos su Palabra” (DV 4). Eso supone una oración de petición, y el Padre que nos ama no dudará en darnos su Espíritu para orar como conviene.

sábado, 20 de abril de 2013

Pautas.- EL PAN DE VIDA... CREER EN EL HIJO DE DIOS.




Jn 6, 44-51

"Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió. Y yo lo resucitaré en el último día.Está escrito en los Profetas: Serán todos enseñados por Dios, y es así como viene a mí toda persona que ha escuchado al Padre y ha recibido su enseñanza. Jn 1,18Jn 7,29Pues por supuesto que nadie ha visto al Padre: sólo Aquel que ha venido de Dios ha visto al Padre.  En verdad les digo: El que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de vida.  Sus antepasados comieron el maná en el desierto, pero murieron: aquí tienen el pan que baja del cielo, para que lo coman y ya no mueran.Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi carne, y lo daré para la vida del mundo."



Tercera semana del tiempo pascual.


El que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi carne, y lo daré para la vida del mundo. Al leer esta cita, yo me cuestionaba: ¿Cuál pan? ¿A qué pan se refiere?. No necesariamente se refiere al pan de comer, sino al pan de obrar bien, obrar como Dios manda, actuar de forma correcta, estar en oración, tener los contagios de fe, y dejar a lado esas tentaciones que encontramos en el día a día y en ocasiones por debilidad caemos.

            Dios me decía, que además viera a ese pan de vida, como mi motor, como el generador de energía, el que me da las fuerzas en momentos de debilidad, el que me da el ánimo en momentos de tristeza, el que me da el ánimo para buscar las soluciones a los problemas que surgen en nuestras vidas cotidianas, pero aquí me surgía la pregunta de ¿Cómo alimentarme de ese pan?¿En dónde encontrar ese motor de energía?, definitivamente la mejor manera de alimentar de ese pan de vida es creer en Dios, como dijo, "Él que cree en mi, tiene vida eterna", es estar en constante oración, tener los contagios de fe, pero no solo estar presentes físicamente, sino espiritual y mentalmente, en cuerpo y alma, solo así podremos alimentarnos del pan de vida que Jesús nos ofrece.

Además veía como la vida que Jesús nos ofrece es directamente proporcional a la relación que tenemos con Jesús e inversamente proporcional a las tentaciones que se presentan en nuestros caminos. Y oraba que, a Jesús lo debemos de ver como a nuestro amigo, a nuestro hermano, aquel que siempre esta acompañándonos y apoyándonos para continuar y ver hacia adelante y no verlo como alguien inalcanzable, no verlo solo como una imagen. Así mismo dejar a un lado las tentaciones y más allá de referirme a una tentación carnal, es no caer en la tentación de dejar la oración, los contagios de fe, las revisiones de vida.

Por lo tanto los horizontes del corazón se abren a medida en que ahondamos  en la intimidad con el señor y nuestra vida se va fortaleciendo

miércoles, 17 de abril de 2013

Alegre testimonio de libertad

Este es un testimonio de la acampada de semana de pascua, que tuvo lugar en Ixtlahuacan de los menbrillos.

"Yo pensé que una acampada era un campamento (excursión) y cuando me habló mi tía yo a la primera le dije que ¡sí!, porque a mi me gustan demasiado esas cosas.

Cuando llegue a la acampada y supe que era de Dios, yo pensé y me dije:
No manches que aburrimiento, valió ma... porque yo pensaba que Dios era aburrido, pero en está acampada me dí cuenta que no era así, porque me divertí muchísimo...
aprendí a saber de donde vengo...
y yo con eso aprendí lo grandioso que es el señor con nosotros.

Ya casi al final de la acampada estuve super partisipativo ya que Jesús me invitó a participar en una de sus fiestas, que para mí fue la mas importante... ¡La de Resurección!

En el último día cuando nos dijeron que ese día se acababa todo yo dentro de mí dije: !No¡ yo quiero seguir aquí contigo señor y, ¿qué crees que pasó?... Él me contesto y me dijo:

-Hijo mio yo estaré siempre contigo para que ¡rompas tus cadenas y grites libertad!. "

Pautas.- Jesús Resucitado nos ofrece La Vida Auténtica.

« Jesús les contestó: "Yo les aseguro que ustedes no me andan buscando por haber visto signos, sino por haber comido de aquellos panes hasta saciarse. No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna y que les dará el Hijo del hombre; porque a éste, el Padre Dios lo ha marcado con su sello". Ellos le dijeron: "¿Qué debemos hacer para realizar las obras de Dios?". Respondió Jesús: "La obra de Dios consiste en que crean en aquel a quien Él ha enviado"» (Jn 6,22-29).


 Cuándo busco a Jesús en oración ¿estoy más preocupado por lo yo creo que Él debe hacer en mi vida o en tratar de entender qué es lo que Él ha venido a hacer en mi vida? ¿Cuál es mi motivación para orar? ¿Para qué estoy trabajando? ¿Qué sentido tienen todos mis esfuerzos cotidianos?

Es importante hablar hoy con Jesús sobre esto, porque si no estaremos buscando los “bienes” que Dios nos puede dar, pero nos olvidaremos de Él, de su persona y con ello perdemos la grandeza de nuestra vida. Cuando nos acercamos a Dios, Él capta la verdaderas motivaciones de nuestro corazón, como sucedió con la gente (ver 2,24-25), el “tener comida sin esfuerzo”, y los invita a hacer la búsqueda por una nueva ruta: el “creer” auténtico que traza el camino entre el corazón del hombre y el de Dios. Sí, pues el camino de la oración, y el encuentro con Cristo Resucitado es descubrir que Dios tiene un proyecto muy grande para nuestras vidas, un proyecto que supera en mucho nuestras expectativas. Creer en Dios, creerle a Dios, es descubrir que nuestra vida tiene capacidades que jamás nos hubiéramos podido imaginar. Somos capaces de darle a este mundo la posibilidad de una libertad, de una felicidad auténtica que no caduca, y que despierta a muchos a una vida Nueva. 

viernes, 12 de abril de 2013

"El que viene de arriba está por encima de todos"_Nazareth


Citas: Jn 3, 31-36 y Jn 20, 24ss.


En Juan 3, 31 empieza diciendo "El que viene de arriba está por encima de todos". Entonces yo le preguntaba a Jesús:"¿Quién es el de arriba?, y ¿Qué significa que está por encima de todos." y me contestaba: "El Espíritu Santo. Y está por encima de todos de la misma forma en la que un presidente de una compañía está hasta arriba de la pirámide, porque guía a todos." 

El Espíritu Santo está por encima de todos, porque Él es quien nos dirige. Tiene poder y nos puede guiar. Es sabio, nos sabe guiar.  Es bonito descubrir que quien nos guía es alguien que se preocupa por nosotros, que nos protege. Mucho más lo es saber quién es ese alguien, y conocer su nombre y poder hablarle. Una forma de continuar con esa convivencia con el Espíritu es mirar hacia Él, hacia arriba, no con los ojos del cuerpo, sino con los ojos de la fe. Mirar hacia arriba es como reconocer que hay que mirar con esperanza, como sabiendo que hay alguien que cuida de nosotros. Como cuando un niño que va de la mano de su papá voltea hacia él y lo mira.

Después le preguntaba: "¿Quién es aquel que es de la tierra?". Y me decía: "Aquel que no mira hacia arriba". Porque dice la cita: "El que es de la Tierra habla de la Tierra". Y es que quien no ha mirado a Dios, se queda mirando sólo lo que hay en la Tierra. A veces somos tercos y no queremos mirar hacia arriba pero a veces es por ignorancia, porque no sabemos que hay algo más. Es por eso que quienes hemos visto dónde está la esperanza, que hemos mirado hacia arriba, nos invita Jesús a compartir lo que sucede cuando levantamos nuestra mirada. 

Pero a veces cuando queremos compartir, nuestras experiencias no son del todo recibidas, dice más adelante la cita: "El que viene del cielo da testimonio de lo que ha visto y oído, y su testimonio naide lo acepta". ¿No te ha pasado que quieres compartir tu experiencia de Jesús y no te creen? Para dar a conocer a Dios a veces hay muchas trabas, por eso Jesús nos invita a usar nuestra creatividad, a imaginar cómo hacer llegar el mensaje de su amor a los demás. Reconocer esto es maravilloso porque uno se da cuenta de que Dios se fía de nuestra poca creatividad, nuestra limitada capacidad, para darlo a conocer. Nosotros!! Que a veces dibujamos un humano con bolitas y palitos!!, compartir a Aquel que ha tenido tanta creatividad como para haber formado a millones de personas, todas diferentes. Confía en nosotros, y nos deja hacerlo a nuestro estilo, como se nos ocurra, para hacer que aquel que aun no conoce a Jesús, lo descubra. Pero no nos deja solos en eso, nos comparte de su creatividad de DIos porque "Nos da el espíritu sin medida". Cuando uno permanece mirando el Espíritu descubre la manera de darlo a conocer. Entonces me preguntaba: ¿Cuando he mirado al espíritu? ¿Que es eso que he vivido que me gustaría contar a otros para que también miren hacia arriba? ¿Cómo lo contaría para que quisieran también acercarse a conocer?

Ahora que vivimos en la segunda semana después de la Resurrección, también me preguntaba ¿Qué tiene que ver esto con la Pascua? Me decía Jesús: "Este es un tiempo que dedicamos para reconocer al Espíritu Renacido, de mirar hacia arriba. Es tiempo de anunciar lo que vemos a los que siguen viendo a tierra, pero también es tiempo de creer en el Hijo "El que cree en el hijo tiene vida eterna".  

Entendía que esta cita es una invitación a seguir gozando de la vida nueva de la resurrección, recordando que podemos mirar al Espíritu. Pero también recordar porqué creemos en Jesús. Este pasaje de la Biblia nos habla a nosotros cuando somos los anunciadores para alentarnos a hablar de lo que por medio del Espíritu hemos vivido, pero también para alentarnos a seguir viviendo nuestra realidad de que debemos vivir una vida de conversión que no se quede en la cuaresma, sino que sea una continuo reconocer a Jesús y porqué creemos en Él.

 Con una experiencia que tuve de falta de fe la semana pasada, me sentía como Tomás cuando Jesús se apareción a los discípulos y él no creía, y quería tocarlo para convencerse de que era real (Jn 20, 24ss). Yo le decía a Jesús: ¿Porqué no experimento la paz que se supone que uno ha de sentir cuando te sigue?. A lo que me contestaba: "¿Quieres sentir?, ¿Quieres meter tu mano en mi costado para creer en mí?" Se me venía a la mente el Soneto a Cristo Crucificado:

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
para dejar por eso de ofenderte.
ni me mueve el infierno tan temido
  ¡Tú me mueves, Señor!  Muéveme el verte       
erpo tan herido;
muévenme tus afre
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme ver tu c
untas y tu muerte.
 Muéveme en fin, tu amor, y en tal manera
hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,       
y aunque no
hdar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

  Sobre todo los últimos 2 renglones: "Aunque lo que espero no esperara, lo mismo que te quiero te quisiera". Y entendí que uno espera a veces algo de Jesús, para creer en Él: una señal, una experiencia, un milagro, ver que alguien cambie. Sin embargo, uno puede tener una fe tan grande y creer si mira al Espíritu, porque si hacemos eso, podemos creer en Jesús a pesar de que se nos de o no, lo que de Él esperamos. Esto me hacía pensar en qué era realmente lo que me hacía creer en Jesús. Y por último me quedaba con esta pregunta ¿Porqué seguiría queriéndote Jesús aunque lo que espero de ti no esperara?.

jueves, 28 de marzo de 2013

Acampada_2012


Vamos a Motivarnos a romper las cadenas de las personas nuevas que nos encomienda hoy en esta nueva acampada